Hna. Mélida Falcón Lara

 

 

PROCLAMA MI ALMA LA GRANDEZA DE DIOS

Soy Mélida, nací en Barinas –Venezuela, el 13-05-1965. Hija de Cristina Lara y Esteban Falcón, somos 9 hermanos.

Quiero compartir  la experiencia  de la vocación que Dios en su infinito Amor me ha regalado.

De mi niñez recuerdo que iba  a la escuela Fe y Alegría “La Inmaculada”, me gustaba salir, ir a casa de una vecina y jugar con sus hij@s, ayudaba en casa y junto con mi hermana Ramona era la que cuidábamos a nuestros hermanos más pequeños y manteníamos el orden-limpieza de la casa ya que mi mamá trabajaba todo el día.

Al terminar de cursar 6to grado sucedieron dos hechos significativos en mi vida que es  ahí  donde descubro que Dios me habló y me llamó a esta vocación específica.

  1. ¿Dónde inscribirme para comenzar el secundario? Como regalo fui becada para estudiar en el colegio Nuestra Señora Del Pilar, para mi mamá y toda la familia fue una tranquilidad enorme  y una gran ayuda.

  2. La muerte de un sobrino de la hermana Rocío Díaz Bueno. Con otras compañeras la vamos a saludar y darle el pésame, luego ella nos invita a una convivencia vocacional. En ese momento sentí una inmensa alegría interior, pero no dije si, ni no, silencio. Un día antes de la convivencia hablé con una  amiga y nos animamos a participar, resulta que cuando ya tenía todo listo está amiga no fue, me toco ir sola. Allí descubrí y viví una experiencia hermosa diferente,  pero no es que ya me quedó claro que mi camino era ser religiosa. Continúe en contacto con las hermanas, compartíamos con otras jóvenes: la oración,  a veces la cena, nos daban charlas y participábamos del apostolado que ellas realizaban. Más adelante las hermanas me invitaron a vivir esta experiencia más a fondo en la casa de formación-Mérida y continuar mis estudios. Mis sentimientos eran encontrados por un lado alegría, emoción y por otros miedos, dudas, dolor de dejar la familia etc. Hasta que una noche hablé con mi mamá y le compartí lo que me estaba pasando. Le dije que quería ser religiosa, ella me miró extrañada y me dijo: “Si eso es lo que quieres adelante”, aunque ella no entendía mi decisión me respetó y animo en todo momento.

 

Es así como emprendo esta aventura maravillosa de querer seguir a Jesucristo y buscar cuál es su Voluntad para mí, a lo largo del camino guiada por mis hermanas formadoras descubro que si es en la vida religiosa donde Dios me quiere. Profesé el 12 de Octubre 1984.

Aquí estoy feliz de recibir el llamado de Dios y cada día responderle como María en la Congregación de Hermanas de la Presentación de la Virgen María, de Granada.

Anímense a dar el paso, Jesucristo no abandona. Qué bueno es poner en El nuestra confianza.

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